
Buscando caminos e instrumentos para sobre pasar a la adversidad, me encontré con este que me dio herramientas y algo mas, evalúa y determina su contenido.
Ante mi deseo de ser feliz
mi deseo de reír, mi deseo de soñar lo leí.
y hoy lo quiero recomendar.
http://www.geocities.com/swnadhin/permiso.html
PERMISO QUIERO SER FELIZ
"Permiso, quiero ser feliz", es una expresión que nace como un llamado natural, como un derecho natural, como una angustia desde el fondo de una consciencia dormida, o una consciencia que no tiene el osar y los elementos para despertarse.
Todos poseemos un Yo. Un Ser interno, una consciencia que la mayor parte del tiempo está aletargada, atontada, debido al excesivo ruido e infelicidad que produce el exterior. El exterior del Yo está formado por todo lo externo a nosotros, en donde se encuentra incluido nuestro mismo cuerpo físico, porque el cuerpo que todos tenemos no forma parte de nuestro Ser, sino mas bien forma parte de la infelicidad, como explicaremos más adelante.
El entorno nos hace sentir mal, los amigos y familiares nos presionan, el sistema nos acosa. Es como estar en medio de una tormenta afuera de nuestro refugio, de un buen refugio; y, teniendo un buen refugio no ingresamos permaneciendo afuera en medio de la tormenta. Todos tenemos un excelente refugio en nuestro interior, pero ni siquiera sabemos que existe y que lo único que debemos hacer es pasar para ser felices.
Queremos atacar a todas las tormentas, queremos enfrentar la tormenta, cuando ello es imposible. Las tormentas siempre existirán, hoy quizás no estén pero mañana regresarán, tenemos que aprender a convivir y protegernos de las tormentas, no eliminarlas, Así, vamos a demostrar que no hay que luchar contra las tormentas, contra la maldad o contra la adversidad, sino que deberemos darnos cuenta de los mecanismos de estos males, y una vez puestos al descubierto, hacer que no nos afecten, ser más grande que ellos. Por ejemplo, no se lucha contra el clima frío, sino que nos abrigamos, se han inventado sistemas de calefacción; el clima frío permanece, no lo hemos eliminado, mas, no nos afecta. Si llueve torrencialmente, no pretendemos eliminar la lluvia, nos guarecemos en refugios, usamos paraguas; esta adversidad continúa, no ha desaparecido. De idéntica manera ocurre con todos los problemas e infelicidades, en donde pretendemos eliminar la infelicidad en lugar de crear felicidad dentro de la infelicidad, en lugar de crear soluciones dentro de la tormenta. La adversidad siempre existirá, la infelicidad siempre existirá, pero ésta es externa. Nuestro Yo sufre. el cuerpo físico no obedece al dueño que es el Yo. Afuera del cuerpo físico tenemos un planeta lleno de conflictos y pesares, entonces el Yo cree que el sufrimiento del cuerpo es de él, que los pesares del mundo son de él, y esto es debido a que ni siquiera sabemos quiénes somos, inclusive ni que nuestro Yo existe, ni siquiera que nosotros mismos existimos dentro de un cuerpo físico que nos tiene prisioneros. Al final de la lectura de este libro, Ud. se descubrirá a sí mismo, a su verdadero Yo.
La vida en este planeta podríamos compararla con escalar una montaña: todos tenemos que escalar nuestra montaña. En la cima está nuestro destino. No sabemos cual, pero todos tenemos un destino al que tenemos que llegar, tenemos apremio por llegar. Muchos quizás no llegarán, pero acaso eso sea lo que ellos decidieron, Algunos tenemos una montaña muy empinada, otros menos. Algunas montañas son pedregosas, con rocas filudas y sin ningún árbol que nos dé protección; otras, con flores y frescos manantiales. Todos subimos, todos vamos cuesta arriba. Sin embargo, a su vez, también llevamos una mochila, llevamos una carga. La carga de nuestro propio cuerpo, y la mochila con muchas cosas innecesarias. Nuestro cuerpo puede ser perfeccionado, hacerlo más fuerte, más ágil, hábil y sabio en escalamiento, con ello vamos eliminando parte de la infelicidad. La mochila puede ser descargada, puede ser aliviada, puede arrojarse. Para ello primero tenemos que darnos cuenta de la mochila y su contenido. Estamos cargando una mochila por años y no nos damos cuenta, podemos estar cargando problemas ajenos, deudas ajenas, traumas que no son nuestros; estamos cargando orgullos innecesarios, apellidos, propiedades improductivas y no nos damos cuenta. Eso es lo que va a aprender: a darnos cuenta, a sentir el grado de manipulación que todos tenemos, luego a solucionarlo ¿Cómo enfrenta a un enemigo si no lo conoce, sino sabe ni qué ni quién es ?.
En esta mochila, también llevamos otras cargas útiles, como los alimentos, la casa, el dinero, los hijos; no podemos arrojar la mochila de¡ todo, no ahora, sino vaciarla poco a poco, arrojar lo que traiga infelicidad, para que al final, cuando lleguemos a la cima, si la arrojamos del todo, habremos llegado a la Realización del Ser, a la Unión Total con el Ser. Ya no será necesario ni el dinero, ni los alimentos, ni nada, ¡todo será nuestro... !.
El mundo es cada vez más competitivo, siempre ha sido competitivo. Antiguamente existían guerras constantemente en donde si se llegaba a cumplir 30 años se tenía la mejor de las suertes. El mundo se preparaba constantemente para la guerra, para sus tipos de guerra: el manejo de los arcos y flechas, del hacha, estrategias, espionaje, ejercicios físicos; se auto infligían cortes para demostrar su valentía y prepararse para lo que los enemigos le harían, la tensión era constante. Hoy, la guerra continúa, pero en otro contexto: en lo profesional, en la velocidad deportiva, en los resultados empresariales, en el manejo de la información. Es por ello que Ud. debe estar alerta todo el tiempo. La guerra en la especie humana no se ha detenido, ha cambiado de forma nada más. En esta guerra a lo mejor no muere a los 30 años, pero si hasta los 40 años no ha triunfado corre el riesgo de tener otra muerte: la de la infelicidad y amargura, la de los traumas, la de los odios sin sentido. Entonces surgen dos preguntas: ¿Qué es triunfar ?, y ¿Contra quién es el triunfo?.
Lo primero, es darse cuenta de cuán manipulados nos encontramos, porque si no nos damos cuenta, jamás podremos ser felices, jamás podremos ser libres, tanto interna como externamente. Leyendo miles de libros llegará a darse cuenta parcialmente, y no podrá hacer nada, porque permanecerá en el darse cuenta externamente.
La felicidad de alguna manera también es la búsqueda del equilibrio. Por ejemplo, el exceso de frío trae infelicidad, por ello nos abrigamos hasta conseguir el equilibrio, no vamos hacia el calor para tener calor, sino para disminuir el frío. El exceso de calor también trae infelicidad, por eso nos refrescamos hasta el punto de equilibrio. Si lloramos, alguien nos consuela, nos da alegría; lo que termina en la calma, en el equilibrio. Todos los excesos traen la infelicidad, el equilibrio trae la felicidad.
HOY QUIERO ENRIQUECER MI DÍA, QUIERO REÍR, QUIERO SOÑAR, QUIERO GANARLE A MI ADVERSIDAD.
QUIERO ESE EQUILIBRIO QUE TRAE LA FELICIDAD.
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